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Pic: by Hokusai.


No tiene sentido usar palabras que no van a ser escuchadas, entendidas. No tiene sentido desperdiciarte en cada frase. Dejar un recuerdo nublado y equivocado, tan lejano a ti…
Terminas prefiriendo callarte y escribir, así podrás verte a ti mismo cuando pase el tiempo y será como una fotografía de cada sentimiento. Una imagen que reflejará a la perfección lo que eres, lo que fuiste.
Es egoísta, egocéntrico, es probablemente una de las actitudes más criticadas por vosotros, pero seguramente no la estéis percibiendo tal y como deberíais. Simplemente no quiero descender a vuestros mundos, me quedo con mi fantasía (porque existe algún motivo por el que os complace que lo llame así…”fantasía”, como si estuviese totalmente ida).
¡Viva el realismo! Pero que viva de verdad. Y para ello no puedes limitarte a dejarte llevar, o a ponerte metas absurdas. Es agotador el no llegar a conocer. Es desesperante el no ser conocido jamás.
Entonces decides seguir tu propio camino cuando ya es insostenible tu crisis de identidad, cuando ya no había nada más que hacer con las cosas tal y como estaban. Y si todo te iba bien dirán que te cambió el éxito. Y si te iba mal, te dirán que no pudiste con ello. En cualquier caso siempre pierdes, ya ves. Siempre tratan de hundirte en su mediocridad.
A ti te gusta el sexo duro, el que hace tambalearse a tu cordura. El que te ata de pies y manos y sientes agonizar.
Ignoras las filosofías caseras y también las de bar, ignoras cualquier dogma. Pierdes la razón.A ti te gusta levitar, que todo pierda sentido.
Te gusta dar y recibir, te gusta no pensar.
Eres la revolución. Te sobra pimienta. Dejas en sus labios ese gusto algo amargo que les hace buscar más, y si no lo hacen… ¡cobardes! Siempre hay algo mejor. La impaciencia nunca fue su aliada, las obligaciones tampoco.
Juegas con sus compromisos, con su intimidad, con sus ideas. Tiras al suelo, en cuestión de minutos, hasta las más arraigadas creencias que conserven, y cuando llegan a ese estado, ya sólo te tienen a ti.
Eres delirio y pasión, sublevación.

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Pic: Feria del lujo de Valencia. Desfile Luis Rocamora. by Fashionalistas
( http://www.flickr.com/photos/fashionalistas )
Siempre he dicho que los quince años es la mejor edad, sin duda. Las preocupaciones más grandes son tonterías y se viven tantas cosas por primera vez…
Luego todo se vuelve algo más mustio, más serio. Más indecente.
Últimamente no paro de pensar en esa época. Todo me recuerda a hace algunos años, cuando las cosas iban bien. Parece que todo vuelve a ir bien de nuevo.
Sonrío cuando pienso en esos días y veo que es tan parecido a lo que está pasando en estos momentos… es como ir atrás en el tiempo, caminando hacia delante.
Es como coger todas las vacaciones que te has pasado mirando al cielo y paseando en bici, y volver a hacerlo, pero con más ganas, como si fuese la última vez.
Ahora os veo y no podría ser mejor. Hemos sabido aguantar, y ahora sí que es para siempre, y sólo puedo decir: ¡Ah! Lo sabía.
Os juro que aposté todo por esto, lo puse sobre la mesa.

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Pics: Feria del lujo de Valencia. Desfile J.A. Mompó. by Fashionalistas
(http://www.flickr.com/photos/fashionalistas más aquí)
¡Qué se mueren de frío los muñecos de los semáforos! Y se me congelan las patitas de alambre y la nariz se me pone roja, como guiñándole un ojo a Rudolf. Los dedos del color de las mañanas tristes si los saco de los guantes y las botas hasta para estar en casa. Y, ¿calcetines? Tres.
El pelo, de macarrones enredados, es mucho más tenebroso, como una cueva sin salida y encharcada, porque los paraguas son frágiles y el viento no perdona.
Voy a correr por la nieve, “dulce Nievedad” dicen. Y voy a caerme, a hundirme en ella, a mojarme entera y a pasar frío.
Luego iré a tu casa, me pondré tus pantalones y me calentaré junto a la ventana con un café entre las manos. Si no te importa, claro.

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Pic: "Cabezadita en el campo" by Agus.

http://www.flickr.com/photos/mierdaenunpalo

Eran tan así, no sé. Casi sentía como si las notas se me clavaran ahí abajo, y me gustaba.
Luego estaba helada y tenía que taparme, pero eso era sólo un momento. Otra vez aparecía el calor y todo empezaba a arder, hasta las uñas.
No era la letra, no era el volumen, aunque influía, supongo. No era nada. Era solo eso, lo que podías ver. Pero no lo veía nadie.
Después mis dedos se volvían bilingües, ¿puedes imaginártelo? Era grotesco.
A veces es como si nunca hubiese existido, pero existió. Lo noté durante días.
Lo mejor es que después no te pide explicaciones si escuchas otras canciones; lo peor es que puedes olvidarlo. Apagué la luz, así era más cómodo. La situación era algo ridícula, con la ropa sobre la silla y yo en el suelo, casi como una loba enferma.
Me aceleré con la guitarra. Notaba su bajo en mi estómago. El bajo, ya sabes, música, vibración. Y más tarde la percusión…y la voz, claro. Me desgarraba la garganta a mí también, solo de oírle. Juraría que se rompió algo en ese momento, pero no importó.
Si alguna vez imaginaste una situación así es que estás loco, y yo tan loca que fue real.



Pic: "La reina de la mierda" by Agus.

http://www.flickr.com/photos/mierdaenunpalo

Anti-pseudoantitodo:

Persona que decide pararse a pensar (pero de verdad). Que no va de profunda, de complicada, de poco frívola. Que es como es y no te intenta demostrar que es original en cada frase que sale de su boca. Que trata de aportar su granito de arena a las causas que considera buenas pero no intenta convencer al personal de qué es lo correcto.
Que si se preocupa de su estética no es para encasillarse sino para reafirmarse, o simplemente porque le apetece.
Y por supuesto que no pretende cambiar el mundo, mejorar no es algo que pueda hacer un superhéroe con los pantalones rotos, una cerveza en la mano, y cuatro rastas de pega.

Un pseudoantitodo critica todo lo que puede basándose en cuatro generalizaciones y repite dos frases del libro más progre que conoce, compite con sus amigos por quién tiene el pelo más sucio. Defiende algo y dos meses después lo contrario.
Un anti-pseudoantitodo coge las críticas del pseudoantitodo y las ignora. Cuando vienen críticas nuevas las vuelve a ignorar. Las siguientes las comenta con sus amigos y se ríe. Al final las pilla y prepara una merienda.


Pic: by Aubrey Beardsley.
La historia comienza el día que Cuerpo conoce a Alma. Antes de eso no había historia.
La subjetividad hizo sus vidas; afortunadamente, pronto dejaron de ser meras piedras para convertirse en algo más, en una conciencia. Exacto, eso es lo que eran, una conciencia. Clara, pura, natural. Original.
- Puede que ahora seamos felices. – Dijo Cuerpo – Me alegro de no haber muerto antes de conocerte.
- Este es el primer día de mi vida.
Ahora Alma podía sentir las manos de Cuerpo haciéndole cosquillas. Podía escalar una montaña y dejarse llevar, o sumergirse en un río.
Cuerpo se dio cuenta de su ignorancia y se llenó de magia.
Desaparecieron juntos porque la felicidad de ella no cabía en él. Porque él no podía sujetarla entre sus brazos, de tan grande como era.
Vivieron el uno para el otro y la desilusión nunca les alcanzó porque ambos sabían…que el desencanto no existe, y que la única meta es sentir.



Pic: by Dante Gabriel Rosetti.



Señor, yo nunca tuve un corazón, yo nací con un enorme y precioso arcoíris en mi pecho. Mi inocente arcoíris con sus cancioncillas…
¡Llegó usted con demasiadas promesas e ilusiones hasta que lo volvió como un tomate! Más bien redondo, rojo y pesado.
Debe usted saber que no me gustan los tomates, no me gustan nada. De pequeña me obligaban a comerlos pero ahora que me hago viejita… ¡nunca más! Yo nunca exigiré a nadie que se coma esas feas frutas del color de las heridas.
Mi arcoíris se me fue por su culpa, y no se lo pienso perdonar.
Solamente guardaba buenas intenciones, cuentos y recuerdos de verano subida en un columpio…
Crecer y transformarlo en un corazón… ¡¿a quién se le ocurre?! A usted y sólo a usted, caballero, y yo soy otra tonta más que le hizo caso.
He guardado su maldito tomate en una caja y la he subido a la buhardilla. De allí no va a salir y yo me vuelvo a mi columpio. No quiero que vuelva mi arcoíris y me pille hablando con usted.
Eso no le agradaría en absoluto.



Pic: by Chisco.




Reflexión XIV:


Hay que admitirlo, nunca es "yo". Siempre es "yo...y mis monstruos".










Pic: by Dalí.

Pic: by Edgar Degas.





Una señora y su perro están sentados en el banco de un parque. Esperan a alguien. Ella lleva puesto un vestido estampado bastante vistoso y el perro una especie de lacito que combinaría a la perfección con un tutú. La señora tiene un culo enorme y las tetas algo caídas. El perro no.
La fuente del parque ofrece una vista hermosa cuando los rayos del sol atraviesan cada una de las gotas de agua que resbalan por su muro de piedra. Es primavera, así que las flores inundan el paisaje con un agradable olor y los pájaros no paran de cantar.
Entonces llega un hombre. Lleva un sombrero negro, es elegante, y los nudos de sus zapatos están perfectamente alineados con la raya que hay planchada intencionadamente justo en medio del pantalón. Tiene barba y los ojos de un azul vivo.
El caballero se sienta junto a la mujer del vestido florido y la mira fijamente, le coge las manos y su vista se dirige en aquel momento al suelo. La mujer sonríe pero pronto se da cuenta de que algo no va bien. Hace un gesto como de preocupación.
Él vuelve a mirar a los ojos de su mujer, luego hacia la izquierda, luego otra vez a ella. Por fin su mirada toma confianza y con una ensayada cara de dolor comienza a hablar.
Alrededor de unos cuarenta minutos después y tras varios suspiros y sollozos la mujer rompe a llorar desesperadamente, se levanta y se va.
Cuando gira la esquina vuelve a sonreír y camina como si nada hubiese sucedido. El perro mueve la cola.

Su marido acaba de decirle que no puede continuar con su relación, que se ha dado cuenta de que no podía seguir ocultándole todas sus mentiras a pesar de llevar haciéndolo casi veinte años. Le confiesa que ha tenido numerosas amantes, que nunca creyó en ella, que hasta tiene algunos hijos por la ciudad, placer que nunca le concedió a su mujer.

La mujer había llorado delante de su marido porque consideraba que “es lo que hay que hacer en estos casos”. Por no quitar dramatismo al asunto, y dejar una escena de película para el recuerdo. Pero, aunque ella si le había amado y acaba de perder al que consideraba el amor de su vida y además sabe que nunca fue correspondida, es incapaz de sentirse infeliz.
No lo considera necesario.
Una cosa es llorar ante él por cortesía y otra es tirar a la basura los años que le quedan lamentándose por no haber elegido a una buena persona con quien compartir sus días.

Lo cierto es que la mujer del vestido de flores no vivió una mentira, y disfrutó como cualquier otra cuando su marido se sentaba sobre su enorme culo o le sujetaba los senos mientras hacían el amor. Se despertó cada día al lado de quien más quería y confió en él.
Lo cierto, es que quien más sufrió en toda esta historia fue el elegante señor, quien nunca logró sentir lo que su engañada mujer sentía, y nunca consiguió complacerse como ella cuando llegaba a casa y esta le besaba la barba o desataba sensualmente los cordones de sus zapatos.
Lo cierto, concluyo, es que el sentimiento hace la verdad, y no hay otra elección.

Pic: by Colette Calascione.


¿Y si me muero mañana? Pues nada, ¿Qué va a pasar? Nada de nada…
Creo que dejo el recuerdo que me gustaría así que no tengo de qué preocuparme. Y aunque no fuera así, dudo que me entere de algo. Además casi nadie habla mal de los muertos.
¿Y si mañana voy andando por la calle y de repente llega por detrás la señora de negro y me corta la cabeza? Pues nada, nada de nada.
Menos tabúes y mas vivir como si fuese el último día. Responsable y precipitado, es el rollo.Visión optimista del final, así se hace. Visión optimista de cada uno de los minutos de tu existencia.
Menos rebeldía programada para el último momento y menos fiarse de las impresiones ajenas. Hazte un poco más de caso.
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Pic: Desfile Nona, pasarela Alma.


Aquella chica era agua, pero tenía las manos más secas que jamás había tocado. Pronto comprendí lo que pasaba. En el fondo, en el núcleo de su corazón, estaba hecha de fuego.
- Las malas experiencias agrietan la piel –me dijo. Y se fue.
-Espera. Quisiera tocarlas un poco más.
Dejé que la lluvia mojara mis manos fuera del paraguas y con un dedo rocé la palma de la suya.
- No voy a apagar el fuego, no te preocupes.
- No podrías. – me dijo en un susurro. Y miró hacia el suelo con una expresión melancólica.
Continué tocando sus largos dedos hasta que sus ojos se encontraron con los míos. Ella sonrió y a mí se me hizo un nudo en la garganta, que nunca he podido deshacer.
He tocado esas manos todos los días desde aquella tarde de otoño, y poco a poco han ido suavizándose, pero la pasión se le sale por cada una de las líneas que hay dibujadas en ellas y los poros emanan dolor y felicidad a la vez.
La-ti-dos bonitos, bum bum. Trocitos de luna en el pecho del Sol y mis ojitos de almendra que huelen a sal. Bum, bum qué paz. Dame tu pie que yo te doy mi mano, manita de frutas de ayer. Cierra los ojos, óyeme crecer. Estiro los brazos hasta tocar el techo y siento que amaneces, sonriente, calmado, siento tu aliento también. Cógete fuerte que la almohada nos quiere comer. Menos mal que está tu cuerpo que todo lo puede y que todo lo sabe para ayudarme a no ser capturada por el terrible monstruo que hay bajo la cama. Eres un sabio de los que llevan túnica y tienes la barba en un cajón, que sólo la usas cuando no estoy yo.
El tan verde y yo tan de colores, contigo estoy mucho mejor. ¡Queridísimo tercer vuelo!

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Pic: Desfile Hannibal Laguna (Pasarela Alma).

Pic: by Monet.


Me apetece desaparecer. Ya sabes, ir a uno de esos sitios donde escalas un poco y puedes saltar desde una roca y sumergirte en agua helada y cristalina. Uno de esos sitios rodeados de arboles y con el cielo tan despejado.
Sería encantador que me acompañases allí donde tus ojos se vuelven cámaras fotográficas antiguas y hay un rayo de sol calentando permanentemente tu espalda. Y tu estomago tiene ese cosquilleo y siempre tienes una de esas sonrisas serenas en la cara y todo es perfecto.
Me cogerías la mano y yo no podría pedir más. Seguramente el tiempo se pararía.
Entonces todo se volvería de tonos verdes y rosados, habría tanta luz… ¡tanta luz!
Abrazaría los troncos de los chopos con fuerza hasta que mi alma se enredase con la suya y yo fuese parte del paisaje.
Y así podría ver las estrellas cada noche, y cuando tuviese frío sólo tendría que pensar en ti.
Mientras todos naden en tus mares de mercurio y permanezcan intoxicados por tu indecencia, mientras te escondas tras ojos simuladores de buenas intenciones, mientras no consigas ver que te mientes, que te engañas para que no duela y no te enfrentes a ello y dejes de lado todo aquello que te desmoraliza, vivirás sin esa armonía, fuera del alcance de tus sórdidas compañías, aun creyendo en su existencia.
Sólo por el miedo al fracaso. Condenado a convivir con tu cobardía camuflada en falsos principios.
Abre los ojos y vive de verdad antes de darte cuenta de que malgastaste tu vida por deslumbrar a quien no te ilumina. Codicioso de triunfos pasajeros que no te reconfortan.
No seas mezquino y vive, aunque te haga vulnerable.
Tú también mereces ser feliz.




Pic: by Avigdor Arikha
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Pic: by Zenaida Balagueró (Desfile Fidel David)

Así que el miedo está hecho para protegernos. Ese temor inmenso que siento constantemente hacia todo está hecho para que no me pase lo que a ti. Que no me relaje tanto que crea haber muerto. Que si me muero me quede bien claro.
Miraste hacia abajo y allí estabas, dormida. Y yo mientras tanto debía estar temblando o algo parecido. Mirando a todos lados frenética y desconsolada. Impresionada por una sombra. ¿Y si viene a por mí?
Me sentiría mejor experimentando el vértigo que tu sentiste, o eso creo. Al menos acabas volviendo en ti y si no siempre puedes dar un paseo por las nubes.
De repente abres los ojos y estas levitando a diez centímetros sobre tu cama, pero no puedes bajar. En la penumbra sigues ascendiendo y cuando tienes los ojos llorosos y te cuesta respirar, con la cara pegada al techo, y el cuerpo recto, inmóvil, te giras ¡y te ves durmiendo! Luego bajas y siempre puedes intentar convencerte de que todo fue una pesadilla.
Pero a mí me toca sacar la espada y luchar contra las sombras y los ruidos de mi casa.

Siendo ella era de esperar que la portada del libro que llevaba bajo el brazo fuese del mismo color que sus pendientes. Compartir la tarde con Paul Auster merecía probablemente hasta una banda sonora. Y en el fondo la tenía, el sonido de los coches de fondo y de la cafetera al final de la barra, junto con los susurros de la mujer del vestido blanco al hombre que se sentaba junto a ella formaba una perfecta melodía.
Ese es el principio de la historia, más tarde habría tardes en una mecedora junto a una ventana que enmarcaba un romántico paisaje otoñal, un agitado viaje a París y mucha gente extravagante.
A partir de ahí la vida de la señora de la tímida sonrisa no es sino un mar de emociones, encantos y desencantos que atrae y aleja de su lado a un sinfín de personajes cada cual más original que el anterior.
Y así, pasito a pasito, se fue la soledad y la melancolía…al fondo de la maleta.


Pic: by Frank Auerbach.

Vivo con la energía de tres cafés. También con los nervios, pero compensa.
Vivo con la intensidad de una tempestad y siento que giro como montada en un vinilo.
Tengo los pies en un ascensor y paro en todos los pisos. Rápido. Y las puertas se abren y se cierran al mismo tiempo que yo parpadeo.
Me ofrecieron las instrucciones de una magdalena e hice bien en no rechazarlas. Son mi manual de vida, mi guía.
Si fuese de día los pájaros estarían cantando en este momento. No hay nubes. El Sol está durmiendo. ¡Sal ya!
¿No lo echas de menos? Dulces abracitos de Sol.
Hay hormigas en el colchón... ¡Eres tú!





Pic: by Cuencaskate.
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Pic: by Alba Soler. Estilismo: Javier Soria.



Reflexión XI:
El polvo, en invierno, hace mucha compañía.

Siempre pongo las perchas al revés. Tengo miedo de que alguien cuelgue algo y se caigan.
La gente dice que si rompes un espejo tienes siete años de mala suerte. Yo no tengo espejos.
No como sal. Tampoco tengo escaleras. Ni gato.
Sólo así me aseguro de que todo saldrá bien.
Pero tengo un problema.
Siempre me acompañan demasiados misterios.
Hay quien ha dejado de creerme. Cuando las personas no confian en ti los espejos se acaban rompiendo. Aunque no haya ninguno.
He pasado las tardes de los últimos años subida a la mesa del salón, viendo girar las manecillas del reloj, esperando a que pasara algo.

Grandes acontecimientos han tenido lugar allí, pero sólo yo los he visto, y nadie me cree.



Pic: by Cuencaskate


A veces me canso de lo que me rodea. Desde hace tiempo, unos cinco años más o menos, tengo la sensación de que no vale la pena hacer cosas que no sientes, ni rodearte de quien no te gusta. Que nunca hay motivos suficientemente buenos para "hacerte amigo" de quien no se lo merece.
Me apetece conocer gente original, con ideas, y hacer cosas que nos hagan felices. Me apetece una banda sonora, viajes y un día a día especial. Es especial si tú lo haces así, pero es más fácil con según quién cogido de tu mano, sujetándote el vaso o llorando sobre tu hombro.
No se trata de una imágen, no quiero máscaras. Tampoco es cuestión de dinero.
Hablamos de espíritu, de actitud, de brillo en los ojos. No de bolsos ni zapatos.




Pic: by Mercedes Helnwein.

Pic: by Avigdor Arikha.






Reflexión X:

No creas nada de lo que oyes de mi. Ni siquiera lo que veas.
Hay demasiados tíos sin un lugar donde meter la picha y demasiadas mujeres dejándose joder por cualquiera y en cualquier sitio. Acabas harto de que te digan que el sexo es cosa de dos, y el amor...cómo atreverse a ponerle límites.
Tenía ganas de pasar un buen rato aquella noche.
No, en realidad creo que me daba pereza, así que busqué compañía y me fui a dormir. Me desperté con el desayuno hecho y un par de desconocidos viendo la tele en el piso de abajo. Alguien había tirado un colchón al suelo pero tampoco me importó.
Me bebí el café y salí en busca de un buen polvo, ahora sí.


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Pic: by Chisco.
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: by Alba Soler. Estilismo: Javier Soria.



Puedo recordar aquel momento como si de un lienzo se tratase. Mis piernas de nata aferrándose a él. Puedo escuchar un leve aullido mientras mis uñas desgarraban un pedacito del cielo de su espalda. Todavía siento mis labios submarinos acariciando sus hermosos relieves de fresa, el sabor de lo desconocido. Y cierro los ojos por miedo a tocar el suelo.
Poderosa y esclava de sus pestañas a la vez.
Un lecho ensordecedor soportaba tan dulce escena al tiempo que los pulmones se nos llenaban de viento.
Sentía prisas, calma, bailábamos a ritmos frenéticos haciendo néctar de la fricción de nuestros cuerpos. Todas nuestras cicatrices se reencarnaban entonces en mariposas haciéndonos fuertes. Más fuertes. Y suaves...
Como en una danza tribal, nuestras sombras sugerentes se agitaban reflejándonos sobre la pared y llegando hasta el techo.
Un azul intenso me cubría anunciando el final.

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Pic: by Alba Soler. Estilismo: Javier Soria.


( http://elsombrerodepensar.blogspot.com/2009/09/yo-de-profe.html )



Cómo me duele que te sean tan duros los pasitos de la vida y cómo me gusta que me digas que no me preocupe tanto, que no puedo vivir así.
Qué bonito cuando apagas la luz y cuando queremos y no podemos y lo seguimos intentando.
Cuántas veces te he dicho que yo no digo esas cosas y después te he susurrado que jamás te dejaría, que estoy aquí para no despertarnos nunca.
Y cuando llegamos al cielo y sabemos que ya no nos pueden quemar más que nuestros dedos.
Que somos intocables.
Qué bonito cuando te sonrío y todos tus problemas pasan. Y cuando tú me sonries y nos invade la calma.
Qué bonito cuando queremos y no podemos y seguimos queriendo y todo acaba bien.

Reflexión VIII:

Si no pegan vuestros apellidos, no pegáis vosotros.

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Pic: by Mihai Dan. Desfile ("Llavoretes" Neus Moltó).
Pic by: Colette Calascione










El ojo del avestruz es más grande que su cerebro y tú no paras de tocarme las rodillas.
Las ranas no vuelan pero llegaran lejos, como la punta de tus dedos.
Y yo aquí sentada sobre esta piedra que me sonríe y me levanta la falda.

¡Cuidado! Que me miran los gusanos.
Reflexión VII:

Los compromisos nacen, no se hacen.

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Pic: by Chisco. Estilismo: Jorge de la Fuente.

Reflexión VI:

Las cabezas descomunales son placenteras.

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Pic: by Alba Soler.( http://www.albasoler.es/ ) Estilismo: Javier Soria.



by Warren B. Davis




Señor de las estepas me sabes a venganza. Y yo a ti a fresa y ansias de placer.
Señor de las estepas no te encontraba. Me embriagaba y empezaba a enloquecer.
Nos busca el lobo solitario que no encuentra más que dolor entre estos bosques, que no puede dormir porque le queman las manos y se refugia en falsas pasiones para hacer sufrir a un amor absurdo que ya se fue.
Extraño tu frío invernal y tus ardientes deseos. Tus noches en vela.
Y tú extrañas mi cara de otoño y mi risa esperanzadora.
No te vayas, Señor de las estepas, y enséñame a vivir donde el viento no me aúlle nunca más en primavera.
Y las flores no crezcan hacia él.


by Dino Valls.


No has entendido nada. Te quedaste hipnotizado con aquel azul intenso. Mágico pero vacío. Podría ser cualquiera.
Había un mar de emociones allí reflejadas y solamente viste aquella mirada azul, abstracta.
Me hundí bajo la flor que sostenía la imagen de aquel conflicto. Me hundí bajo la pluma que daba intensidad al asunto, que perfilaba las figuras mientras estas flotaban entre burbujas de jabón. Olor a sal. Asperezas.
Una falsa sonrisa, a lo lejos, presidía la imagen. Rodeada de mil argumentos y adornos contaba la historia de lo que no sucedió y las teclas de un viejo piano daban pie al acordeón que le cogía la mano y danzaba alegremente. Tal vez nostálgico de aquel café francés. Seguramente inquieto por lo que no logró ver.
Todo importa. Observa tus dedos, cómo brotan las palabras.



No creer en lo que haces puede desgastarte. Puede marcarte de tal forma que dejes de tener ilusiones. Sentirte así te destruye, te hace perder toda la magia que puedas poseer. El miedo a las consecuencias es el peor castigo. La incertidumbre acerca de tu futuro, el temor a haber fallado… te convierte en un suicida.

Trastornado, desesperado, sin aliento, sin objetivos claros, sin disfrute. Muerto.

Sentir que no puedes respirar, que no puedes elegir, que tu única opción es esperar tu escarmiento, mirar al cielo, cerrar los ojos, sentir que todo da vueltas, apretar muy fuerte los pies contra el suelo, los puños, tragar saliva intentando no pensar mientras tu conciencia, aunque inocente, se apodera de ti y de todos tus sentidos.

Caer al suelo derrotada por la incapacidad de no poder frenar esa caída en picado, esa autodestrucción acelerada sin motivo aparente.


Pic: by Ego Schiele.



by Andrew Wyeth.


Ella era una chica pop, normalita, con una gran sonrisa y aburrida. Sosita. Le faltaba eso que llaman…”chispa”. Tenía unas gafas enormes que le cubrían media cara y decenas de camisas de cuadros y sandalias. Un flequillo cuidado y bien pegado a su frente.
Sabía de memoria las letras de todas las canciones de sus grupos preferidos, canciones que cantaba cada vez que iba a un concierto rodeada de sus amigas. ¿Diez horas de cola para ver a un tío que le canta al amor bailando mientras les guiña el ojo a unas preadolescentes? ESO NO ES NADA.

La fabulosa historia de la chica que nunca consiguió perder la cabeza.



by Colette Calascione.




Cuando decidimos convertirnos en medias naranjas corrimos el riesgo de ser exprimidos. Creíamos que nunca llegaría ese día pero nos hicieron zumo.
Nos dieron vueltas, nos mezclaron y asustaron. Nos bebieron, nos derramaron y desaparecimos.
Pensábamos que podríamos con todo eso y más, pero entonces llegó el verano y con él nuevos sabores. No nos resistimos a probarlos.
Cuando decidimos convertirnos en medias naranjas nos condenamos a perderlo todo.

Pic: by Salvador Dalí.




¿Cómo es posible que no entienda que alguien deje de querer a una persona? ¿Cómo es posible que no entienda que al cabo de un tiempo vuelva a quererle? Si la llama se apagó es porque realmente nunca estuvo encendida, el fuego autentico es como un lanzallamas infinito que arrasa todo a su paso, ¡cómo echo de menos que me quemes de esa manera!
Aquella niña estuvo enamorada de ese chiquillo todo el tiempo, o no le quiso nunca. De verdad que no lo entiendo.
Un día decidió abandonarle y buscarse uno con patines nuevos, y cuando había patinado por toda la ciudad volvió con el primero. Necesitaba caña, dicen las malas lenguas, y qué razón tienen.
Le parece increíble a la muchacha que yo no haya dejado de querer a nadie en mi vida. Y es que poner punto y aparte, por duro que sea, no es borrarlo todo. Siempre me he negado a perder esa pasión y aunque en algún momento lo intenté, es que no puedo.


Lo que pasa es que no sé querer, y por eso, como no quiero hacerlo mal, no lo hago, solo finjo.
Pero llega un momento en que te das cuenta de que a pesar de las apariencias existe un hombre en tu vida que te conoce, ese que está ahí desde que te acuerdas, ese que no necesita hablarte para decirte cualquier cosa y que está por encima de todo y de todos.




Pic: by Colette Calascione.



Ando totalmente desorientada. Embriagada de nada y de todo recorro las calles, al principio con frío hasta que poco a poco voy notando en mi piel el calor del sol. Amanece mientras hombres de verde recogen los restos de nuestro desfase, nuestra locura.
Hace tiempo que dejé de distinguir entre el día y la noche, y hace tiempo que todo lo conocido se confundió con lo más recóndito.
Todo es tan simple que vuelve a tener sentido.
Sentir que no hay límite te permite saber hasta donde puedes llegar por ti misma, conocerte, aprender y madurar. Sentir el peligro tan cerca te enseña defenderte.
Arriesga. Gana. Pierde. Sigue tu camino. Encuentra tu meta.
No es rebeldía, es vida. Joven e irresponsable no fueron necesariamente unidos, sin embargo, la autoridad siempre derivó en despotismo.











Obra artSCAPES.
más en http://www.flickr.com/photos/artscapes

Y entonces aparece la terrible melodía en mi cabeza y no me deja pensar, ni respirar. Miro a todas partes buscando de donde puede salir esa extraña sensación pero viene de mí, está dentro. Ando perdida y una sonrisa que más tarde se convertirá en carcajada brota en mi cara. Estoy sola y todos me miran pero mi mandíbula no me pertenece y mucho menos mis piernas. Empiezo a bailar.
Rip it up me envuelve en polvos mágicos que me hacen levitar y salir volando donde ya nada tiene sentido, cierro los ojos, los aprieto bien fuerte y cojo aire. Noto como se hinchan mis pulmones. Entonces dejo que pase la luz entre mis parpados y cuando abro la boca sale un humo rojo que llena la calle de paz.
De repente la música para, levanto la mirada y es como si nada hubiese sucedido, solo un niño me mira desde la acera de en frente y sonríe.
Y yo sonrío.
Y sé que él también tiene una canción que le posee.
Inocencia, inexperiencia, simplicidad. Felicidad.


by Edgar Degas.



En los últimos meses me he dedicado a probar todas las salsas del supermercado, además de otras drogas y distintos tipos de arroz. La salsa de yogurt es la mejor, sin duda.

Respecto a mi inspiración, supongo que surge de un cumulo de sensaciones que podríamos resumir en una intensa calma también conocida como aburrimiento post-traumático o resaca.

Acompañada de las salsas antes mencionadas no está nada mal. A mis nuevos amigos les encanta, dicen que sabe a éxito, a fiesta… pero prefieren las drogas.

Yo he decidido limitarme a observar. Tiene gracia ver como un grupo de desequilibrados intenta hacer fuego con salsa barbacoa.


Las conversaciones tienen un tiempo y un espacio, joder, no entiendo esa manía por hacerlas eternas. Comprende que esto no tendría sentido si él no hubiese dicho eso justo después de subirse los pantalones y entiende que yo no era tú.
Es sencillo, esa conversación tuvo lugar hace demasiado tiempo y no fue en tu habitación, fue en la mía, ¿lo ves? ¿Ves esa mancha en la pared? La hizo con su zapatilla aquel día, y he intentado limpiarla millones de veces.
No, no puedo borrar esa mancha, y ahora vete y piensa en lo que acaba de suceder.





Pic: by Gustav Klimt.




Existen mil rincones esperándonos para que escribamos en ellos nuestra historia, la historia de los desconocidos que no pueden dejar de quererse. Quiero vivir de tu aire, de tu habitación y de tus historias azules y rojas.
Siento que estoy empezando a conocerte y eso me asusta, no quiero ver tus defectos, no quiero esa dependencia tormentosa, ese proyecto de matrimonio sin hijos. ¿Dónde quedará nuestra magia única y diferente cuando sepa cómo es tu cara después de una noche etílica? No quiero saber tu comida preferida y no me interesan tus alergias.
Sé que me alejaré cuando todo eso llegue y tú no podrás entenderlo, y tampoco preguntaras.
Tal vez cuando hayan pasado meses, te encuentre por la calle dibujando alguna sonrisa en tu cuaderno y volvamos a hablar.
Siento que esta pérdida es inevitable, que tarde o temprano llegará y solo puedo posponerla dosificando nuestras escapadas, pero me siento culpable por dejar a los rincones sin un final feliz.



by Jean-Léon Gérôme.



-My love, intento ser más superficial, pero ¡es tan difícil! Te juro que intento pensar un poco más en mis zapatos y algo menos en mi futuro, ya sabes, el trabajo y eso. Pero no lo consigo.


¿Qué puede hacer una chica como yo? Solo soy un proyecto, love, solo eso. No consigo estar a la altura de esas chicas que piensan en su maquillaje antes que en su familia.


Me encanta cambiar de sexualidad cada fin de semana, pero lo hago con amor, ¿me entiendes? Beso con pasión, cariño, pasión autentica, de la que te hace arder la sangre. Se puede oír mi corazón latiendo desde los baños.


- Y luego, ¿qué?


- ¿Luego? Luego sigo bailando. Y cuando vuelvo a casa, ya es de día y he pasado la noche con un montón de desconocidos con los ojos desorbitados y una gran sonrisa como la mía. Días después empiezo a recordar lo que pasó y, sinceramente, creo que es la música la que me hace cometer toda esta serie de locuras.


-Locuras…


-Sí, como perder los pantalones en medio de una multitud drogada, locuras.



by Ignacio Pinazo.



Querido pasado:

No nos hace falta una despedida, tú te fuiste un buen día y yo desaparecí dando tumbos, como siempre.
Quedaron tantos temas en el aire y tengo la sensación de que todo terminó en el momento perfecto… es increíble. Sentí un miedo inmenso, pensé que iba a perder mi vida pero ahora me doy cuenta de que está bien asegurada, siempre lo ha estado, a prueba de bombas.

He elegido este momento para contártelo porque creo que no puedo aguantar más, intuyo lo que va a ocurrir en los próximos meses y ambos sabemos que llevaba toda mi vida esperándolo. No me duele decir esto porque pienso que es lo correcto, la verdad al fin y al cabo.

Le quiero, le quiero mucho, como no he querido a nadie en mi vida, nunca. Creerás que puedes llegar a imaginarlo pero no es así, y ¿qué más da? Ahora ya no importa, si es que en algún momento lo hizo.
Siempre ha estado ahí, esto no pudo acabar ¿no lo entiendes? Daba igual lo que intentase aparentar, nunca se borró, nunca lo hará.
Sentí cosas muy fuertes hacia ti, y fue evidente. Tan fuertes que llegué a plantearme que había llegado a algún lugar, que el destino te había puesto ahí para que me olvidase de todo lo demás.
Ahora estoy en ese lugar y veo todo mucho más claro, siento haberte hecho perder el tiempo si es que lo consideras así después de todo.

Si te dije que te quería es porque lo hice, pero de otro modo. Hubiese dado todo por ti. Bueno, casi todo.
Ahora lo ves mucho más sencillo, estoy segura. Si es que al final, daban igual las excusas que inventase, todo llevaba al mismo sitio. Supongo que no estuvo bien, pero lo vi necesario, una historia al margen de todo esto. Necesitaba alejarme y tú estabas lejos de todo lo conocido. En el momento en que empezaste a ser real tuve que dejarlo, ya no tenía sentido.

Nunca debiste entrar en esta historia de locos, Pasado, nunca debí intentar algo así.