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Pic: by Hokusai.


No tiene sentido usar palabras que no van a ser escuchadas, entendidas. No tiene sentido desperdiciarte en cada frase. Dejar un recuerdo nublado y equivocado, tan lejano a ti…
Terminas prefiriendo callarte y escribir, así podrás verte a ti mismo cuando pase el tiempo y será como una fotografía de cada sentimiento. Una imagen que reflejará a la perfección lo que eres, lo que fuiste.
Es egoísta, egocéntrico, es probablemente una de las actitudes más criticadas por vosotros, pero seguramente no la estéis percibiendo tal y como deberíais. Simplemente no quiero descender a vuestros mundos, me quedo con mi fantasía (porque existe algún motivo por el que os complace que lo llame así…”fantasía”, como si estuviese totalmente ida).
¡Viva el realismo! Pero que viva de verdad. Y para ello no puedes limitarte a dejarte llevar, o a ponerte metas absurdas. Es agotador el no llegar a conocer. Es desesperante el no ser conocido jamás.
Entonces decides seguir tu propio camino cuando ya es insostenible tu crisis de identidad, cuando ya no había nada más que hacer con las cosas tal y como estaban. Y si todo te iba bien dirán que te cambió el éxito. Y si te iba mal, te dirán que no pudiste con ello. En cualquier caso siempre pierdes, ya ves. Siempre tratan de hundirte en su mediocridad.
A ti te gusta el sexo duro, el que hace tambalearse a tu cordura. El que te ata de pies y manos y sientes agonizar.
Ignoras las filosofías caseras y también las de bar, ignoras cualquier dogma. Pierdes la razón.A ti te gusta levitar, que todo pierda sentido.
Te gusta dar y recibir, te gusta no pensar.
Eres la revolución. Te sobra pimienta. Dejas en sus labios ese gusto algo amargo que les hace buscar más, y si no lo hacen… ¡cobardes! Siempre hay algo mejor. La impaciencia nunca fue su aliada, las obligaciones tampoco.
Juegas con sus compromisos, con su intimidad, con sus ideas. Tiras al suelo, en cuestión de minutos, hasta las más arraigadas creencias que conserven, y cuando llegan a ese estado, ya sólo te tienen a ti.
Eres delirio y pasión, sublevación.

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Pic: Feria del lujo de Valencia. Desfile Luis Rocamora. by Fashionalistas
( http://www.flickr.com/photos/fashionalistas )
Siempre he dicho que los quince años es la mejor edad, sin duda. Las preocupaciones más grandes son tonterías y se viven tantas cosas por primera vez…
Luego todo se vuelve algo más mustio, más serio. Más indecente.
Últimamente no paro de pensar en esa época. Todo me recuerda a hace algunos años, cuando las cosas iban bien. Parece que todo vuelve a ir bien de nuevo.
Sonrío cuando pienso en esos días y veo que es tan parecido a lo que está pasando en estos momentos… es como ir atrás en el tiempo, caminando hacia delante.
Es como coger todas las vacaciones que te has pasado mirando al cielo y paseando en bici, y volver a hacerlo, pero con más ganas, como si fuese la última vez.
Ahora os veo y no podría ser mejor. Hemos sabido aguantar, y ahora sí que es para siempre, y sólo puedo decir: ¡Ah! Lo sabía.
Os juro que aposté todo por esto, lo puse sobre la mesa.

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Pics: Feria del lujo de Valencia. Desfile J.A. Mompó. by Fashionalistas
(http://www.flickr.com/photos/fashionalistas más aquí)
¡Qué se mueren de frío los muñecos de los semáforos! Y se me congelan las patitas de alambre y la nariz se me pone roja, como guiñándole un ojo a Rudolf. Los dedos del color de las mañanas tristes si los saco de los guantes y las botas hasta para estar en casa. Y, ¿calcetines? Tres.
El pelo, de macarrones enredados, es mucho más tenebroso, como una cueva sin salida y encharcada, porque los paraguas son frágiles y el viento no perdona.
Voy a correr por la nieve, “dulce Nievedad” dicen. Y voy a caerme, a hundirme en ella, a mojarme entera y a pasar frío.
Luego iré a tu casa, me pondré tus pantalones y me calentaré junto a la ventana con un café entre las manos. Si no te importa, claro.

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Pic: "Cabezadita en el campo" by Agus.

http://www.flickr.com/photos/mierdaenunpalo

Eran tan así, no sé. Casi sentía como si las notas se me clavaran ahí abajo, y me gustaba.
Luego estaba helada y tenía que taparme, pero eso era sólo un momento. Otra vez aparecía el calor y todo empezaba a arder, hasta las uñas.
No era la letra, no era el volumen, aunque influía, supongo. No era nada. Era solo eso, lo que podías ver. Pero no lo veía nadie.
Después mis dedos se volvían bilingües, ¿puedes imaginártelo? Era grotesco.
A veces es como si nunca hubiese existido, pero existió. Lo noté durante días.
Lo mejor es que después no te pide explicaciones si escuchas otras canciones; lo peor es que puedes olvidarlo. Apagué la luz, así era más cómodo. La situación era algo ridícula, con la ropa sobre la silla y yo en el suelo, casi como una loba enferma.
Me aceleré con la guitarra. Notaba su bajo en mi estómago. El bajo, ya sabes, música, vibración. Y más tarde la percusión…y la voz, claro. Me desgarraba la garganta a mí también, solo de oírle. Juraría que se rompió algo en ese momento, pero no importó.
Si alguna vez imaginaste una situación así es que estás loco, y yo tan loca que fue real.



Pic: "La reina de la mierda" by Agus.

http://www.flickr.com/photos/mierdaenunpalo