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Pic by William Copley
Queridos amigos:

Me encuentro en una situación desesperada. Estoy teniendo la crisis post-fiesta de cumpleaños decepcionante seis meses antes de que llegue tan esperado día.
Ya odio vuestros regalos (los pocos que llegarán), vuestras felicitaciones por redes sociales y los únicos mensajes que habrán llegado a mi móvil que, como siempre, tendrán menos de 5 palabras de media.
Me da igual si os habéis gastado mucho dinero o poco en ellos, eso no me importa. Como tampoco me importa el esfuerzo que te ha costado ir hasta el Corte Inglés y comprarme la primera colonia que había en la estantería, ni las dieciséis camisetas iguales de Zara que ahora hay en mi armario. Parecía imposible que dieciséis personas se pusieran de acuerdo en una camiseta…

Ese es el motivo de mi última entrada del blog. Soy consciente de lo egoísta que suena todo esto, pero si eres suficientemente amigo como para decidirte a hacerme un regalo, simplemente, intenta acertar, es lo único que pido. Si no, muy a mi pesar, creo que prefiero la felicitación por Facebook. Al menos, con el dinero que te ahorras, podemos salir a tomar un café.

Está bien, yo invito.
COSAS QUE ME GUSTAN

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Ante oleadas de regalos extraños y sin sentido a lo largo de mi vida, sugerencias que pueden facilitarte los días previos a mi cumpleaños, o meses, o lo que sea que me quieras. También puedes ignorar esa fecha en tu calendario y esperar toda una serie de catastróficas desdichas. ¿Podrás?

Me gustan los libros de cocina (con fotos y buenas explicaciones), y prácticamente cualquier cosa que huela bien, hecha a mano y/o con cosas naturales. También, los videos emotivos, las fiestas sorpresa y las caseras en general, Bimba & Lola, largos días en la playa, paseos en bici, los patines (aunque no se patinar, nunca es tarde para aprender), Lush, Alessandro Baricco y las postales desde muy lejos.

Teniendo en cuenta que hasta septiembre no es mi cumpleaños, por ahora está bien así.
Lo importante es la intención, pero ya que se hace, intentemos que salga bien.
VOTE FOR HER

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Arantxa Eme

MTV
Heineken Urband Beats

http://especiales.mtv.es/heinekenurbandbeats/galeria/video/667
(...)

Cuando Ella nació, la enfermera encargada de lavar su pequeño cuerpo y mostrársela a su madre, sufrió un shock que ya no podría superar, y que desembocaría en una adicción a las pastillas de regaliz y las gafas de sol.
Tras un alumbramiento especialmente complicado, la niña abandonó el cuerpo de su madre envuelta en una paleta de colores extraordinaria. La sangre y los restos en los que estaba bañada no eran granates y desagradables. Colores vivos y con fuerza formaban un paisaje en sus costillas, y alrededor de su ombligo podías ver al sol tratando de ocultarse en un valle nublado.
La enfermera lo creyó una señal divina, que había llegado a ella para avisarle de las enormes faltas que estaba cometiendo el mundo, de sus vicios. A partir de entonces, desarrolló una actitud obsesiva hacia todo lo barroco, lo “excesivo”, e incluso hacia los colores demasiado brillantes. Decidió así cubrir sus ojos noche y día con unas oscuras gafas de sol, que apenas permitían el paso de la luz, y que sentenciarían para siempre esas indecentes vistas.

(Continuará...)


Pic by Botticelli




Somos esclavos de nuestras palabras, de nuestros gestos, de nuestros pasos. De nuestra libertad.
Caminamos con miedo, aspiramos a la estabilidad. Tememos al amor antes que al odio. Robamos aire. Queremos creer.
Nos nutrimos de vacunas y anticonceptivos.
Y deseamos ser la oveja más bonita del rebaño.





Reflexión XXII:

Si realmente lo deseas, persíguelo. El camino más directo suele ser el más sincero (y el mejor).











Pic by Julie Heffernan
(...)

Ante la dificultad que le suponía ajustarse por completo a las costumbres y patrones de quienes la rodeaban, Ella fue tejiendo una doble corriente en su comportamiento, que cada vez, definía más su día a día. Sin descuidar sus intervenciones en lo que ella llamaba “la vida normal”, iba enriqueciendo su mundo interior, expresándolo en dibujos, cuentos, o incluso teorías que inventaba sobre sí misma. Teorías sobre la fatalidad de llevar, lo que consideraba, una doble vida, y el daño que podían hacerle tantas mentiras, y tanto fantasear. Pero poco a poco, esto le iba despertando los sentidos.
Ella, además, había ido conociendo a otras personas con sus mismos intereses, y esto era capaz de iluminarla; era un rayo de esperanza, y la única luz que conseguía encontrar en esos días que tan nublados y pesados se le hacían, tan molestos.
Guardaba en su mente a esas personas, algunas de ellas en cierto modo idealizadas, como en frascos de cristal, que no dejaba que nadie tocase, y que sólo podían observarse desde la distancia, marcada por un cordón rojo de terciopelo.


(Continuará...)

Pic by Maria Lassnig




Han vuelto las cenizas, ha vuelto la rabia, han vuelto los malos humos.
Han vuelto los grillos, y sus gritos insoportables. Y los míos.
Han vuelto los odios, y los amores, han vuelto todos. Han vuelto las tormentas, han vuelto las calmas. Ha vuelto la niebla.
Ha vuelto el no ver, el no oler, el no saber. El no entender.
Ha vuelto ese gen.
Ha vuelto el no querer, y el no querer creer.
Y lo que es peor, ha vuelto el caer.
Temer perder y, esperando, fenecer.

(...)

Cuando Ella apareció en sus vidas, se podría decir que no pasó nada. Todas las historias ya empezadas siguieron su curso, y a nadie le importó siquiera ofrecerle una introducción. Poco a poco, ella misma se fue haciendo un hueco, poco significativo, pero muy costosamente logrado. El precio no fue otro que ese rechazo a sus propias ideas, sustituidas por una cauta actitud camaleónica. Ante la incapacidad, en ese momento, de desarrollar, de cualquier modo, sus pensamientos, sus aspiraciones, sus sueños, Ella se resignó a hacer una pausa en su vida, e indagar en cómo sería vivir adaptándose a su entorno, por ilógico o aburrido que lo encontrase.
Una vez se acostumbraron a ella, y sus repentinas rarezas, sus compañeros de colegio, sustituyeron su indiferencia, por una especie de cariño y curiosidad hacia lo que imaginaban, sería un cerebro complicado y de humor cambiante; hipótesis que pronto descartaron, para calificarla de: infantil, ingenua o poco experimentada.

(Continuará...).